
Qué necesita la web de un restaurante para llenar mesas
La mayoría de webs de restaurante están hechas para verse bien en el ordenador del dueño. Pero quien las visita llega con hambre, desde el móvil y con una decisión que tomar en menos de un minuto. Cambiar ese enfoque suele importar más que el diseño.
La carta, en texto y a un toque
Un PDF que hay que ampliar con los dedos es el error más repetido. La carta debe cargar rápido, leerse sin zoom y poder actualizarse sin llamar a nadie. Además, así Google puede leer tus platos y mostrarlos a quien los busca.
Reservar o pedir sin fricción
El botón de reserva tiene que estar visible desde el primer scroll, no escondido en el menú. Si trabajas con delivery, el enlace a la plataforma va arriba, nunca en el pie de página.
Fotos reales, y pocas
Seis fotos buenas de tus platos funcionan mejor que treinta de banco de imágenes. Las genéricas hacen dudar; las reales generan antojo y confianza.
Los datos que la gente busca de verdad
Horario actualizado, dirección con enlace a mapas, teléfono que se pueda pulsar y si hay terraza, parking u opciones sin gluten. Son las preguntas más buscadas y las que más se olvidan.
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